Desde el 1 de enero de 2027 cambiará quién administra los hogares de paso y otros centros residenciales para niños, niñas y adolescentes bajo protección del Estado.

El Decreto 676-26 crea el Servicio Nacional de Atención Residencial (Senar), que asumirá esa operación mientras el Conani continuará como organismo rector y supervisor técnico del sistema.

Qué cambia desde enero

El Senar será el encargado de gestionar los programas de atención residencial, incluidos hogares de paso y centros donde permanecen menores sujetos a medidas de protección.

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Eso separa dos funciones que hasta ahora estaban más concentradas: la operación cotidiana de los centros quedará en manos del Senar y la supervisión técnica seguirá bajo responsabilidad del Conani.

Qué seguirá haciendo Conani

Conani no desaparece ni deja de dirigir la política de protección.

Seguirá siendo el ente rector del Sistema Nacional de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes y tendrá a su cargo la supervisión técnica del nuevo organismo.

La meta para 2027

El decreto fija como objetivo aumentar en al menos 30 % la capacidad instalada del sistema de atención residencial durante 2027.

También ordena organizar los centros tomando en cuenta factores como edad, sexo, etapa de desarrollo, nivel de riesgo y necesidades de salud física o mental.

Quién organizará la transición

Una comisión interinstitucional coordinará el cambio entre ahora y el inicio de operaciones.

En ella participarán el Ministerio de la Presidencia, Administración Pública, Hacienda, Vivienda y Edificaciones, Justicia, Salud Pública, el Servicio Nacional de Salud, Conani y la dirección ejecutiva del Senar.

Qué significa para las familias y los menores

En la práctica, el cambio busca ampliar la capacidad de atención y separar con más claridad quién opera los centros y quién los supervisa.

El impacto real dependerá de cómo se ejecute la transición, de la expansión de plazas y de la coordinación entre las instituciones responsables de protección, salud y atención psicosocial.