Juan Soto encendió las alarmas este sábado luego de recibir un pelotazo en una mano y abandonar el partido. La buena noticia llegó poco después: las radiografías iniciales resultaron negativas.
Eso significa que, en principio, no se detectó una fractura. Sin embargo, el dominicano seguirá bajo observación para determinar cómo evoluciona el dolor y si puede regresar de inmediato a la alineación.
Una salida que preocupó a los Mets
Soto es una de las piezas más importantes de la ofensiva de Nueva York, por lo que cualquier problema físico en esta etapa de la temporada genera preocupación inmediata.
Los golpes en la mano pueden provocar inflamación o molestias aun cuando las radiografías no muestran una lesión ósea, por lo que el equipo deberá evaluar su condición antes de decidir si juega el siguiente compromiso.
La situación cobra todavía más importancia por tratarse del tramo final de la temporada regular.
Qué se sabe hasta ahora
La primera evaluación médica descartó fractura, un dato favorable para Soto y los Mets. La decisión sobre su disponibilidad dependerá ahora de la evolución de la zona afectada.
Si las molestias bajan y mantiene movilidad normal, podría tratarse de una ausencia breve. Si persiste el dolor, el equipo podría optar por darle descanso adicional.
Por ahora, el diagnóstico inicial reduce la preocupación, pero la última palabra dependerá de cómo responda la mano en las próximas horas.
