Las principales organizaciones del transporte agrupadas en el G-12 acordaron con el Gobierno mantener sin aumento las tarifas del transporte público, pese a las presiones generadas por el incremento internacional de los combustibles.
El acuerdo fue anunciado luego de una mesa de trabajo con el ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Eduardo Sanz Lovatón.
Qué acordaron transportistas y Gobierno
Los dirigentes del sector asumieron el compromiso de no trasladar de inmediato a los pasajeros el aumento de sus costos operativos.
Durante el encuentro fueron discutidas alternativas para reducir la presión económica que enfrentan los choferes y, al mismo tiempo, evitar un incremento en el precio del pasaje.
Entre las opciones mencionadas figuran mecanismos como el Bono Gas, pensiones para conductores y otras formas de compensación.
El presidente de Fedetrabo y Codotur, Santiago Samora, explicó que el objetivo es mantener el diálogo con las autoridades para encontrar un equilibrio entre los costos del transporte y la capacidad económica de los usuarios.
Combustibles mantienen presión
El acuerdo llega en un contexto marcado por fuertes aumentos en los precios internacionales de los derivados del petróleo, especialmente el diésel.
El Gobierno ha señalado que busca limitar el impacto de esa situación sobre los consumidores y ha planteado la utilización de medidas fiscales y mecanismos de apoyo.
Por ahora, la decisión significa que los usuarios del transporte público no enfrentarán un aumento inmediato de las tarifas como consecuencia de esta coyuntura.
