Las autoridades dominicanas extraditaron a Puerto Rico a Patricia Joanna Almonte-Frías y Rineldys Feliciano Díaz-Cuevas, una pareja señalada por fiscales federales estadounidenses en una presunta trama de sextorsión y acoso cibernético.
La Fiscalía federal del Distrito de Puerto Rico informó el viernes 9 de octubre que ambos habían sido detenidos en República Dominicana el 19 de agosto de 2026 y extraditados a Estados Unidos el 30 de septiembre. Ya comparecieron por primera vez ante un magistrado federal el 1 de octubre.
¿De qué los acusa la fiscalía?
Según documentos judiciales citados por el Departamento de Justicia de EE. UU., los acusados habrían utilizado Facebook, WhatsApp y otras plataformas para obtener imágenes íntimas y luego amenazar a víctimas con divulgarlas si no entregaban dinero.
SIGUE LEYENDO GRATIS
Suscríbete gratis para continuar leyendo y recibir las noticias más importantes, directas y sin rodeos.
Al suscribirte aceptas recibir noticias y boletines de La Isla Ahora. Puedes darte de baja cuando quieras.
La acusación indica que algunas personas transfirieron fondos por temor a la exposición de su material privado, pero aun así las amenazas habrían continuado. Estas afirmaciones corresponden a la teoría del caso de la fiscalía y están pendientes de resolución judicial.
¿Cuáles cargos enfrentan?
Los dos son acusados de conspiración para cometer acoso cibernético y enviar amenazas entre jurisdicciones. El comunicado oficial señala que, de ser condenados, podrían enfrentar una pena máxima de cinco años de prisión.
La investigación está a cargo del FBI en San Juan, con cooperación de organismos dominicanos y estadounidenses.
Cómo protegerse frente a la sextorsión
Una amenaza de publicar imágenes privadas no debe resolverse pagando automáticamente al extorsionador: no hay garantía de que cese. Es recomendable conservar pruebas de los mensajes, denunciar ante la plataforma correspondiente y acudir a las autoridades competentes.
En República Dominicana las víctimas pueden acudir a los cuerpos encargados de investigar delitos tecnológicos y buscar apoyo especializado.
La presentación de cargos no equivale a una condena. Ambos acusados conservan la presunción de inocencia.
Fuentes consultadas: Departamento de Justicia de EE. UU., fiscalía de Puerto Rico, 9 de octubre.
